Cómo afecta el consumo de energía al medio ambiente

¿Alguna vez os habéis parado a pensar en cómo ha cambiado todo en tan poco tiempo? Y no hablo solo a niveles de desarrollo tecnológico o la mejora de la calidad de vida, sino también a otros muchos aspectos como la energía.

¿Cómo afecta el consumo de energía al medio ambiente? Conforme hemos ido evolucionando y las grandes ciudades han ido creciendo, se ha creado una creciente demanda de energía. Y además, hasta el momento, mayoritariamente de origen fósil. Productiva, sí, pero muy perjudicial también. Lo que nos ha llevado a la situación en la que nos encontramos hoy. Un ambiente de insostenibilidad energética y un planeta con un alto nivel de contaminación.

Tal y como dijo en su día Tanya Steele, directora ejecutiva de WWF en Reino Unido: “Somos la primera generación en saber que estamos destruyendo nuestro planeta y la última que puede hacer algo al respecto”.

Consumo energético insostenible

La energía es necesaria para nuestro desarrollo económico y social, hasta ahí estamos todos de acuerdo. El problema es que el uso que hacemos de esta energía, en muchos casos, no es el correcto. Y esto conlleva a una situación alarmante frente a la que es necesario actuar.

No debemos olvidar que la energía es un recurso valioso que debemos cuidar y respetar entre todos, algo que hoy en día no estamos haciendo (o al menos no estamos haciendo como deberíamos):

  • Agotamiento de recursos. De sobra es sabido que las energías fósiles no son inagotables. Todo lo contrario. Y nosotros, lejos de actuar con responsabilidad, estamos usando estas energías en exceso. Tanto es así que, al ritmo actual, terminarán por agotarse más a medio plazo que a largo plazo.
  • Impacto en el medio ambiente. El empleo de energías fósiles deriva en fuertes cambios sobre el medio ambiente, como la explotación de yacimientos, la contaminación de aguas y suelos o la emisión de CO2 a la atmósfera.
  • La dependencia energética que tenemos hoy en día genera mucha inseguridad, ya que da lugar a un gran riesgo ya no solo a nivel ecológico, sino también económico y social.

Energías renovables como alternativa sostenible

Ante este paradigma, las energías renovables se presentan como la gran aliada contra el cambio climático. Más aún si tenemos en cuenta que dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden del sector enérgico.

Además de ser una alternativa estupenda para la descarbonización, no hay que olvidar que son una fuente inagotable -y sobre todo limpia- de energía. Pero es que además ofrecen otras muchas ventajas:

  • Adiós a la dependencia energética. Tal y como os he comentado, en España tenemos mucha dependencia de suministros externos. En este sentido, las energías renovables ayudan a que disminuya dicha dependencia.
  • Limpias e inagotables. Al depender de fuentes inagotables como el sol o la fuerza del mar, se vuelven una alternativa perfecta a otro tipo de fuentes fósiles como el petróleo o el gas, cuyos recursos ya se ha demostrado que se están agotando. Por si fuera poco, disminuyen en gran medida los niveles de contaminación al no emitir gases de efecto invernadero.
  • Bajo coste. En general, se tiende a pensar que utilizar fuentes de energía renovables es algo caro y no al alcance de todos, pero lo cierto es que se está produciendo una reducción considerable en sus costes, convirtiéndolas en la opción más recomendada, tanto para nosotros, como para el planeta.
  • Generación de empleo. Las renovables ofrecen importantes oportunidades de desarrollo económico, lo que impulsa el ámbito laboral. Además, apoya la investigación, la innovación y la competitividad de aquellas tecnologías que tienen un mayor potencial de beneficio socioeconómico en España.

Renovables y eficientes

No debemos olvidar nuestra huella ecológica. Todo lo que hacemos, de alguna manera, tiene un impacto sobre el planeta. Y por ello también es crucial que como ciudadanos y ciudadanas tratemos de cambiar nuestros hábitos y reducir nuestro consumo, para convertirnos así en usuarios y usuarias eficientes de energía.

FUENTE: https://www.ecoticias.com/energias-renovables/200882_como-afecta-consumo-energia-medio-ambiente

Certificado de Profesionalidad de Gestión ambiental – GRATUITO (SEAG0211)

Este certificado de profesionalidad -Gestión ambiental (SEAG0211)- está 100% subvencionado por el Servei d’Ocupació de les Illes Balears (SOIB):

¿A quién va dirigido?

1) Desempleados inscritos como demandantes de empleo en el Servicio Público.

También hay plazas limitadas para trabajadores* en régimen general, autónomos, fijos discontinuos y en situación de ERTE.

* (NOTA: No hay plazas para trabajadores de organizaciones ni de la Administración públicas)

Requisitos de participación

1) Los participantes han de ser residentes en Mallorca.
2) Al tratarse de un certificado de profesionalidad de nivel 3 se exige que los participantes tengan alguno de estos títulos formativos:

– Tener el título de Bachiller o tener un título de nivel académico superior
– Tener un Certificado de Profesionalidad de nivel 3
– Tener un Certificado de Profesionalidad de nivel 2 de la familia «Seguridad y Medio ambiente» y del área profesional «Gestión ambiental»
– Haber superado un módulo formativo del certificado de profesionalidad «Gestión ambiental» (SEAG0211)
– Haber superado el Curso de Orientación Universitaria (COU)
– Tener un título de Técnico de un ciclo formativo de grado medio o de grado superior
– Haber superado la prueba de acceso a cualquier ciclo formativo de grado medio o de grado superior de formación profesional
– Haber superado la prueba de acceso a ciclos formativos de grado superior de formación profesional
– Haber superado la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años y / o 45 años

Objetivo general

Con el certificado de profesionalidad de Gestión ambiental, el alumno podrá elaborar la documentación, ejecutar la puesta en marcha, mantenimiento y proponer acciones para la mejora del sistema de gestión ambiental (SGA) aprobado por la organización.

Módulos del certificado

Los siguientes módulos formativos se impartirán de lunes a jueves de 15:00 a 19:00 h:

1. MF1971_3: Normativa y política interna de gestión ambiental de la organización (50 horas) (del 22 de marzo al 20 de abril)

2. MF1972_3: Aspectos ambientales de la organización (180 horas): (del 24 de abril al 11 de julio):

– UF1941: Elaboración de inventarios de focos contaminantes (90h)
– UF1942: Elaboración de inventarios de consumo de materias primas y recursos (60h)
– UF1943: Desarrollo y aplicación de la metodología y de las herramientas de registro de la evaluación de aspectos ambientales (30h)

3. MF1973_3: Sistemas de gestión ambiental (150 horas): (del 12 de julio al 5 de octubre):

– UF1944: Determinación y comunicación del Sistema de Gestión Ambiental (SGA) (50h)
– UF1945: Puesta en marcha de Sistema de Gestión Ambiental (SGA) (60h)
– UF1946: Realización de Auditorías e Inspecciones ambientales, control de las desviaciones del SGA (40h)

4. MF1974_3: Prevención de riesgos ambientales (40 horas) (del 9 de octubre al 23 de octubre)

5. MP0409: Módulo de prácticas profesionales no laborales (80h) (a partir del 24 de octubre)

Horario: Pte. de confirmar

Lugar de impartición

Este certificado de profesionalidad -Gestión ambiental (SEAG0211)- se impartirá en modalidad presencial en nuestro centro de formación:

Arándiga Formació Balears
calle Tomás Forteza 63 bajo
07006 – Palma de Mallorca

Inicio del curso: 22 de marzo / Fin del curso: 22 de diciembre

 

 

Cambia tus hábitos de consumo para sumar en la lucha contra el CAMBIO CLIMÁTICO.

En 2050 – 9.600 millones de personas habitarán el planeta
Hoy en día, se extraen y emplean alrededor de un 50% más de recursos naturales que hace 30 años
En la UE se consumen más de 100.000millones de bolsas de plástico y solo se recicla un 7%

El problema

El consumo de productos, servicios y bienes es un hecho habitual. Pero nuestra sociedad está envuelta, más que en el consumo, en el “consumismo” o sobreconsumo que nos empuja a adquirir más y más cosas. Esta tendencia, de la que depende en gran medida el actual sistema económico, tiene graves consecuencias para la salud del planeta y la nuestra.

En ocasiones somos parte de la problemática ocasionada por el consumismo, porque carecemos de la información necesaria para ser capaces de sopesar los impactos que nuestro consumo tiene en el medioambiente.

Plásticos, consumo de alimentos, la ropa que vestimos el uso de la tecnología o la forma en la que nos desplazamos. Todas son piezas que suman a un consumismo que está degradando el medio natural.

El resultado está a la vista. En la UE y en España casi el 40% de los plásticos que se producen son envases, en su mayoría de un solo uso: bolsas, botellas, envoltorios, vasos…, de los que solo se recicla el 30% (en los cálculos más optimistas). El resultado es que a nivel global hasta 12 millones de toneladas de plástico llegan a los océanos, y ya se han observado más de 1.300 especies marinas afectadas.

 

El consumo de alimentos provenientes de la agricultura y ganadería industrial también tiene graves implicaciones. La ganadería es la responsable de la emisión del 14% de los Gases de Efecto Invernadero. Además, el modelo de ganadería industrial, se rige por la obtención de beneficios rápidos, que también significa talar bosques para producir piensos y pastos para engordar rápidamente al ganado. Se prevé que el consumo mundial de carne aumente en más de un 75% en 2050, unas cifras insostenibles para el planeta. Al mismo tiempo, el consumo de pescado está creciendo a un ritmo mayor que la tasa de población mundial. Los océanos continúan siendo explotados de forma desenfrenada y los stocks pesqueros se encuentran bajo una enorme presión. Ante esta crisis cada vez son más las personas interesadas en demandar que el pescado que compran sea sostenible y que no esté involucrado en actividades ilegales.

También tienen graves efectos sobre el planeta las prácticas llevadas a cabo por la industria tecnológica que, con su obsolescencia programadapromueve la sustitución frente a la reparación, ocasionando el agotamiento de los recursos naturales y toneladas de residuos peligrosos.

El impacto de la ropa con la que nos vestimos a diario es cada vez mayor en la salud del planeta. Cada año se fabrican 100 mil millones de prendas de ropa. De media, cada persona compra un 60% más de artículos de vestir que hace 15 años y los conserva la mitad de tiempo. La moda rápida o “fast fashion” ha convertido la ropa en objetos de usar y tirar, generando un grave problema de uso de materias primas y de generación de residuos.

Las garras del consumismo atacan a todos los entornos y sectores, desde el papel a los cosméticos pasando por la industria alimentaria, con graves consecuencias para, por ejemplo, los “pulmones” del planeta: las selvas tropicales de Indonesia, la Amazonia o los bosques boreales que están siendo arrasados para la producción papelera, de soja, aceite de palma, pañuelos o papel higiénico; de ahí que sea crucial contrarrestar esta destrucción con una mentalidad sostenible, libre del consumo de los productos procedentes de las industrias que acaban con el patrimonio natural mundial, regional y local.

Excavadoras recogiendo basura en Indonesia basura en el marLa solución

                  El ser humano necesitará tres planetas para abastecer el ritmo actual de consumo, sobre todo porque se prevé un crecimiento demográfico para 2050 que nos situará en 9.600 millones de personas. Simplemente no es posible soportar este nivel de producción, consumo y su contaminación asociada porque vivimos en un planeta con recursos finitos. Por ello, hemos de cambiar nuestros patrones de consumo para revertir hábitos inadecuados y poco sostenibles.

Las cifras hablan por sí solas.

El uso medio de una bolsa de plástico es de 15 minutos mientras que tarda cientos de años en degradarse y así pasa con casi todos los productos de un solo uso, como las bolsas, las botellas o las pajitas. No sólo es cuestión de reutilizar y reciclar, sino de reducir su consumo y buscar alternativas. Una bolsa de tela, o una botella rellenable son alternativas para evitar estos plásticos de un solo uso. Los gobiernos y las empresas también tienen que liderar una eliminación de éste tipo de envases, promocionar el sistema de retorno de envases, y tomar iniciativas valientes que eviten la generación de este tipo de residuos en primer lugar.

Tenemos que dejar de comprar compulsivamente y abandonar el modelo de ropa de usar y tirar.

Si conservas tu ropa uno o dos años estarás reduciendo tus emisiones de CO2 en un 24%. No solo ahorraremos dinero, también agua y materias primas. Evitamos que los químicos y los pesticidas dañen los ríos, el suelo y la vida silvestre y estaremos recortando el uso de combustibles fósiles y la carga de la industria textil en el planeta.

FUENTE: GREENPEACE

 

La conservación del medioambiente – PROBLEMA INMEDIATO Y URGENTE para la población española

El 81% de las/os españolas/es afirma que la conservación del medioambiente es un problema inmediato y urgente.

 

El cuidado del medioambiente y del planeta es uno de los principales retos de nuestra sociedad. Cada año, de acuerdo con los datos de Banco Mundial, se generan en el mundo cerca de 2 billones de toneladas de residuos, una cifra que se estima que podría ascender hasta los 3,4 billones de aquí a 2050. En este contexto se ha publicado el estudio “Hábitos sostenibles en la cocina en España”, encargado por la firma de electrodomésticos Beko y en el que se revela, entre otros aspectos, la preocupación por el medioambiente y las prácticas que nuestros conciudadanos llevan a cabo en su cocina para favorecer la sostenibilidad.

Según los resultados de las más de 1.500 encuestas realizadas a nivel nacional, el 81% de los hogares españoles señala que la conservación del medioambiente es un problema inmediato y urgente, siendo la contaminación en general el principal problema entre los encuestados. Esta opinión se generaliza aún más entre las mujeres (83%), aumentando entre quienes tienen entre 55 y 64 años (85%) y en un 83% entre aquellos que tienen estudios universitarios.

Perspectivas

El análisis de los datos del estudio realizado en nuestro país, revela que se han cambiado los hábitos para llevar un estilo de vida más sostenible. En este sentido, los ciudadanos han adoptado practicas domésticas como el reciclaje, la reducción del desperdicio de alimentos o del consumo de energía. En este escenario, desde la compañía patrocinadora del estudio se afirma que: “La situación medioambiental de nuestro planeta es cada día más preocupante, pero un mundo sostenible es posible si tomamos hoy las medidas adecuadas”.

La gran mayoría ya clasifica los residuos para su reciclaje: la separación de los plásticos, el cristal o papel, es la práctica más habitual – 8 de cada 10 hogares-, a diferencia del separado de residuos orgánicos, que en menos de 7 de cada 10 hogares lo hacen siempre.

Aparte de las prácticas mencionadas, el estudio identifica que casi la mitad de los entrevistados ven en el ahorro de energía (luz, calefacción o gas) como una acción espontánea habitual para cuidar el medioambiente, seguida del ahorro de agua y el consumo de productos sostenibles. Así, 6 de cada 10 entrevistados declara que los alimentos que compra son respetuosos con el medio ambiente, especialmente las mujeres, los mayores de 65 años, los que más formación tiene y quienes viven solos, son particularmente sensibles a adquirir productos que tengan un impacto positivo en la reducción de la huella de carbono.

 

Por otro lado, de los comportamientos planteados, asociados con la compra sostenible, llevar su propia bolsa o carro de la compra es un aspecto generalizado entre los consumidores españoles, ya que son conscientes del enorme gasto de plástico que supone cada vez que realizan la compra doméstica. Los comportamientos sobre la búsqueda de productos no contaminantes, envases reutilizables o reciclables ganan peso para un 37% de los españoles, sin embargo, cuando se trata de consumo de ropa, los comportamientos sostenibles tienen una incidencia mucho menor.

Respecto al tema de los electrodomésticos, 2 de cada 3 españoles/as considera útil que los aparatos lleven información ambiental. Además, un 39% de los/as encuestados/as estaría dispuesto a pagar un precio más elevado por un producto que sea responsable con el medioambiente.

 

FUENTE: ELPERIÓDICO.COM

INTERNET CONTAMINA… Y MUCHO

Campaña de Sensibilización Ambiental del programa ORIENTA-USO

Queremos haceros llegar una información muy importante que quizás no conozcáis ya que hasta ahora apenas se ha hablado de esto. Nos referimos al impacto real que tiene el uso de Internet y de las Nuevas Tecnologías sobre el Medio Ambiente.

INTERNET CONTAMINA… Y MUCHO.

Aprender a utilizar consciente y coherentemente esta herramienta de comunicación e información es básico para cuidar el MEDIO AMBIENTE y la SOSTENIBILIDAD del PLANETA.

Medio Ambiente INTERNET HUELLA DE CARBONO ORIENTA (1)

 

 

Campanya de Sensibilització Ambiental del programa ORIENTA-USO

Volem fer-vos arribar una informació molt important que potser no coneixeu ja que fins ara tot just se n’ha parlat. Ens referim a l’impacte real que té l’ús d’Internet i de les noves tecnologies sobre el medi ambient.

INTERNET CONTAMINA… I MOLT.

Aprendre a utilitzar conscientment i coherentment aquesta eina de comunicació i informació és bàsic per cuidar el MEDI AMBIENT i la SOSTENIBILITAT del PLANETA.

CAT- Medio ambiente INTERNET HUELLA DE CARBONO ORIENTA (1)

 

 

La economía circular y la sostenibilidad, una gran oportunidad para la creación de empleo

Las iniciativas de desarrollo sostenible marcadas por gobiernos y organismos internacionales crearán nuevos puestos de trabajo, pero el cumplimiento de dichos objetivos ya sufre retrasos

                A punto de echar el cierre a la segunda década de este siglo, gran parte de la sociedad es en mayor o menor medida consciente de la emergencia climática que amenaza el futuro de nuestro planeta. El calentamiento global y el agotamiento de los recursos naturales hacen ya imprescindible adoptar un nuevo sistema de producción y consumo que garantice su sostenibilidad, porque “hemos vivido y consumido como si los recursos fueran infinitos, y nuestro planeta pudiera absorber todo lo que no necesitamos. Pero ahora empezamos a ser conscientes de que no es así”, sostiene Alex Dakov, responsable en España de la ONG Oceanic Global y conferenciante de Thinking Heads. Iniciativas como la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas; el Acuerdo de París, para limitar el aumento de la temperatura global; y los compromisos de la Unión Europea para conseguir una Unión climáticamente neutra para 2050 suponen no solo pasos importantes en ese sentido, sino también nuevas oportunidades laborales en ese proceso de transición hacia una economía más sostenible.

Hace tan solo 10 años, los impulsores de políticas sostenibles eran una minoría; y por ello, desde ese punto de vista, se ha evolucionado mucho desde entonces. El problema es que, teniendo en cuenta los plazos marcados por los propios países, el cumplimiento de dichos objetivos ya va con retraso: “Si la consecución de los ODS ya era un reto en sí, ahora hay que sumar que las políticas y sus efectos están tardando en notarse o son insuficientes”, afirma Isabela del Alcázar, directora global de sostenibilidad en IE University. “La situación actual nos está demostrando la fragilidad de nuestro mundo y los sistemas y valores en los que nos apoyamos. El acceso a la educación y a la sanidad de calidad para todos, que creíamos una realidad en nuestro país, no es tal. Esta pandemia está acrecentando las desigualdades sociales aún más, y eso es aún más patente en los países menos desarrollados”. El indicador de riesgo de pobreza y exclusión social, elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística, revela una tendencia de mayor empobrecimiento de la población.

Las estrategias de economía circular, claves

Para muchos, el futuro pasa por sustituir la economía lineal, basada en un consumo cada vez mayor (extraer, producir, consumir y tirar) por otra circular, centrada en la reutilización de los recursos presentes en los residuos; un campo en el que cada vez hay un mayor número de oportunidades laborales. “Apostar estratégicamente por la economía circular significa buscar un componente ambiental, de valorización y reciclaje de residuos y subproductos en nuevos productos y materias primas”, explica Lucía Vázquez, directora ejecutiva del Centro Tecnológico de Investigación Multisectorial (CETIM), en A Coruña. Las posibilidades, apunta Dakov, son infinitas: “Desde las que pasan por la innovación (diseño industrial de nuevos productos, búsqueda de materiales, creación de nuevas materias primas…) a las que pasan por el consumo y el tratamiento de los residuos, con sistemas de recuperación, reciclado y, sobre todo, upcycling, donde se crea un valor mayor a un objeto que el que tuvo en un principio”.

En esa transición hacia un modelo verde, el papel de la ciudadanía es incluso más importante que el de los gobiernos: “Muchas veces creemos que estamos en la base, y que somos la consecuencia de lo que los gobiernos deciden o de lo que empresas producen, pero en realidad somos nosotros los que dirigimos el timón de este barco. Nuestras acciones y decisiones de cada día son las que les fuerzan a tomar una u otra dirección”, sentencia Dakov. “Las empresas producen lo que consumimos. No hay más secreto. Los plásticos de un solo uso se venden porque los compramos”.

Frente a la escasez de recursos y materias primas, se trata de “poner en marcha acciones orientadas a la mejora medioambiental y la sostenibilidad, la prolongación de la vida útil de los productos y los programas de prevención de residuos”, esgrime Álvaro Simón, presidente de la Asociación Nacional de Centros Europeos de Empresa e Innovación (ANCES). Por ello, y dentro del programa Horizonte Europa 2021-2027 de la Unión Europea, se pondrá en marcha un acuerdo verde que pretende focalizar los fondos europeos destinados a las regiones a financiar inversiones en acciones de economía sostenible y generación de energía verde. Aunque la cantidad de empleos que pueda generarse es difícil de predecir, dependerá en de las políticas públicas de apoyo y, sobre todo, “de los agentes económicos privados, que cada vez son más conscientes de la necesidad de incorporar las citadas acciones para la supervivencia del modelo de negocio”, añade.

La economía circular, recuerda Vázquez, es una necesidad transversal que afecta a todos los sectores, desde el agroalimentario al de la automoción, la construcción o el tratamiento de aguas. Y eso hace que se necesiten todo tipo de perfiles técnicos, “en especial, químicos e ingenieros químicos, biotecnólogos, biólogos, ingenieros industriales, electrónicos e informáticos para el desarrollo y operación de tecnologías y procesos de recuperación y revalorización de residuos y subproductos”. El ámbito de la investigación ofrece numerosas posibilidades, y por eso el 90 % de los proyectos de CETIM están vinculados a la sostenibilidad, la bioeconomía y la economía circular. Entre 2012 y 2018, el empleo ligado a la economía circular en la UE creció un 5%, hasta alcanzar unos cuatro millones de puestos de trabajo; y en España se pretenden crear, hasta 2030, “120.000 empleos de calidad y estables” en ámbitos relacionados con el reciclaje y la reutilización de materias primas, residuos o agua, entre otros sectores.

 

En el segundo trimestre de 2020, la suma de las diferentes fuentes de energías renovables (hidroeléctrica, biomasa, eólica y solar) alcanzó una media del 43 % del mix energético en la Unión Europea, un 6 % más que en el mismo periodo del año anterior. Un dato que destaca frente al 24 % de cuota que estas energías alcanzan en el mercado estadounidense o chino, y al 28 % de la India. Según los últimos datos de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA, por sus siglas en inglés), en 2019 había ya 11,5 millones de personas trabajando en el campo de la energía renovable en todo el mundo (un 63 % en Asia). Técnicos de proyectos en energías renovables, especialistas en operación y mantenimiento, ingenieros de diseño, project managers o técnicos comerciales de los que 3,8 millones se sitúan en el sector solar fotovoltaico, 2,5 millones en el sector de biocombustibles líquidos, cerca de dos en centrales hidroeléctricas y 1,17 en el sector eólico.

Una oferta de trabajo que ha venido creciendo a lo largo de los últimos años, sobre todo en lo que respecta a perfiles cualificados y técnicos, y que a la vez supone “una oportunidad para volver a traer ese talento que se marchó en su día y que tenemos fuera de España”, apunta Vivian Arriarán, consultora gerente de Energía e Ingeniería en Michael Page: ingenieros, ingenieros industriales, especialistas en medioambiente (para los estudios de impacto ambiental), profesionales con experiencia en energías renovables y, muy especialmente, aquellos con una visión más amplia, de gestión de proyectos, para garantizar que sean rentables y viables económicamente.

Los expertos en PPAs (contratos de suministro de energía a largo plazo) son cada vez más demandados: “Es un perfil que no es muy habitual, que cuesta mucho encontrar, cuyo rol es una mezcla entre financiero y legal, que tiene que responder a la negociación y que se sitúa entre los productores y consumidores, para garantizar ese suministro de energía, con un precio ya fijado en un tiempo determinado, que suele ser de varios años”, explica. Con las nuevas tecnologías, los perfiles que se busquen serán también de tipo tecnológico, con conocimiento de inteligencia artificial y de gestión y análisis de grandes bases de datos, para que tanto empresas como usuarios puedan hacer un uso más eficiente de la energía que se vaya generando.

“El sector privado sabe que la descarbonización puede ser cara, pero ignorar el cambio climático tendrá a la larga un coste mayor, y por ello las organizaciones deben incorporar perfiles con este tipo de capacidad transformativa”, añade Alcázar. IE celebra esta semana la primera edición de su Semana de la Sostenibilidad, para reflexionar y debatir sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas a través de exposiciones, conferencias, foros y debates online. “La escasez de materias primas, y los impuestos al consumo de las mismas que sin duda van a ver la luz en los próximos años, van a provocar un cambio radical en el modelo productivo que conocemos”, empujando hacia un modelo circular en el que también se afronten, por ejemplo, aspectos como el desperdicio alimentario, ya que se considera que el 20 % de los alimentos que se producen son desechados.

“España es un referente en cuanto a energía renovable en el mundo, así ese conocimiento, ese saber hacer, puede también aprovecharse para llevarlo a otros países donde la energía renovable todavía no está tan desarrollada, o tienen una necesidad importante de este tipo de proyectos”, argumenta Arriarán: Latinoamérica, Estados Unidos, Australia y, por supuesto, Europa. “Se buscan perfiles con una cierta disponibilidad a desplazarse, y los conocimientos de idiomas y las habilidades blandas son también importantes, para llevar a cabo un proyecto en un territorio que no es el tuyo”.

El papel de la logística

Según los últimos informes especializados, se espera que, hacia 2050, alrededor del 70 % de la población mundial viva y trabaje en grandes áreas urbanas. Ello hará que “se enfrenten a una serie de problemas crecientes respecto al diseño y capacidad de utilización de las diferentes infraestructuras de servicios urbanos, como son los casos del transporte, la logística y la distribución del agua”, ilustra Marta Serrano, directora del grado en Transporte y Logística de la Universidad Camilo José Cela. “Ello, unido al auge del comercio electrónico (por el impacto que sus entregas generan) y a la actual dependencia de los combustibles fósiles, exigen soluciones innovadoras para conseguir una armonía ciudadana sostenible” en el que la logística juega un papel clave, posibilitando a su vez la aparición de una gran variedad de oportunidades laborales relacionadas con las operaciones internacionales y las soluciones logísticas.

El 27 % de las emisiones totales brutas de gases de efecto invernadero corresponde al transporte, seguido de la industria (20 %) y la generación de electricidad (18 %), según datos de 2018. Por eso, y para conseguir una mayor eficiencia y sostenibilidad, Serrano apunta a un fortalecimiento del transporte ferroviario. “De hecho, los corredores atlántico y mediterráneo se enmarcan como una iniciativa europea para organizar un sistema competitivo de transporte de mercancías. Son elementos de planificación que garantizan la cohesión territorial”.

Por otro lado, el crecimiento del comercio electrónico ha posibilitado el desarrollo de sistemas informáticos de vanguardia, que permiten gestionar diferentes proveedores y minimizar los riesgos, “mantienen las comunicaciones en tiempo real, digitalizan los flujos de información relacionados con los envíos e incluso la gestión de las operaciones más complicadas”, cuenta Serrano. “La integración de datos procedentes de la interconexión con el Internet de las cosas permite también incorporar horarios, datos de tráfico, condiciones ambientales, personalización de pedidos, el manejo de diferentes tipos de mercancías o especificaciones de la carga”.

FUENTE: EL PAÍS

 

 

 

 

L’economia circular i la sostenibilitat, una gran oportunitat per a la creació de llocs de treball

Les iniciatives de desenvolupament sostenible marcades per governs i organismes internacionals crearan nous llocs de treball, però el compliment dels objectius ja pateix retards

                A punt de tancar la segona dècada d’aquest segle, gran part de la societat és més o menys conscient de l’emergència climàtica que amenaça el futur del nostre planeta. L’escalfament global i l’esgotament dels recursos naturals ja fan imprescindible adoptar un nou sistema de producció i consum que en garanteixi la sostenibilitat, perquè “hem viscut i consumit com si els recursos fossin infinits, i el nostre planeta pogués absorbir tot el que no necessitem. Però ara comencem a ser conscients que no és així”, sosté Alex Dakov , responsable a Espanya de l’ONG Oceanic Global i conferenciant de Thinking Heads. Iniciatives com l’Agenda 2030 i els  Objectius de Desenvolupament Sostenible (ODS) de Nacions Unides; l’Acord de París per limitar l’augment de la temperatura global; i els compromisos de la Unió Europea per aconseguir  una Unió climàticament neutra per al 2050  suposen no només passos importants en aquest sentit, sinó també noves oportunitats laborals en aquest procés de transició cap a una economia més sostenible.

Fa només 10 anys, els impulsors de polítiques sostenibles eren una minoria; i per això, des d’aquest punt de vista, s’ha evolucionat molt des de llavors. El problema és que, tenint en compte els terminis marcats pels mateixos països, el compliment dels objectius ja va amb retard: “Si la consecució dels ODS ja era un repte en si, ara cal sumar que les polítiques i els seus efectes  estan trigant a notar-se o són insuficients ”, afirma Isabela de l’Alcázar, directora global de sostenibilitat a  IE University. “La situació actual ens està demostrant la fragilitat del nostre món i els sistemes i valors en què ens donem suport. L’accés a l’educació ia la sanitat de qualitat per a tothom, que crèiem una realitat al nostre país, no és tan gran. Aquesta pandèmia està augmentant les desigualtats socials encara més, i això encara és més palès als països menys desenvolupats”. L’indicador de risc de pobresa i exclusió social, elaborat amb dades de l’Institut Nacional d’Estadística, revela una tendència de més empobriment de la població.

Les estratègies d’economia circular, claus

Per a molts, el futur passa per substituir l’economia lineal, basada en un consum cada vegada més gran (extreure, produir, consumir i llençar) per una altra de circular, centrada en la reutilització dels recursos presents en els residus; un camp on cada vegada hi ha més oportunitats laborals. «Apostar estratègicament per l’economia circular significa cercar un component ambiental, de valorització i reciclatge de residus i subproductes en nous productes i matèries primeres», explica Lucía Vázquez, directora executiva del  Centre Tecnològic de Recerca Multisectorial (CETIM), a la Corunya. Les possibilitats, apunta Dakov, són infinites: “Des de les que passen per la innovació (disseny industrial de nous productes, cerca de materials, creació de noves matèries primeres…) a les que passen pel consum i el tractament dels residus, amb sistemes de recuperació, reciclatge i, sobretot,  upcycling, on es crea un valor més gran a un objecte que el que va tenir al principi”.

En aquesta transició cap a un model verd, el paper de la ciutadania és fins i tot més important que el dels governs: “Moltes vegades creiem que estem a la base, i que som la conseqüència del que els governs decideixen o del que empreses produeixen , però en realitat som nosaltres els que dirigim el timó d´aquest vaixell. Les nostres accions i decisions de cada dia són les que els forcen a prendre una direcció o una altra”, sentencia Dakov. “Les empreses produeixen allò que consumim. No hi ha més secret. Els plàstics d´un sol ús es venen perquè els comprem”.

Davant l’escassetat de recursos i matèries primeres, es tracta de “posar en marxa accions orientades a la millora mediambiental i la sostenibilitat, la prolongació de la vida útil dels productes i els programes de prevenció de residus”, esgrimeix Álvaro Simón, president de l’  Associació Nacional de Centres Europeus d’Empresa i Innovació (ANCES). Per això, i dins del programa Horitzó Europa 2021-2027 de la Unió Europea, s’engegarà un acord verd que pretén focalitzar els fons europeus destinats a les regions a finançar inversions en accions d’economia sostenible i generació d’energia verda. Encara que la quantitat de llocs de treball que es pugui generar és difícil de predir, dependrà de les polítiques públiques de suport i, sobretot, “dels agents econòmics privats, que cada vegada són més conscients de la necessitat d’incorporar les accions esmentades per a la supervivència. del model de negoci”, afegeix.

L’economia circular, recorda Vázquez, és una necessitat transversal que afecta tots els sectors, des de l’agroalimentari fins a l’automoció, la construcció o el tractament d’aigües. I això fa que es necessitin tota mena de perfils tècnics, “especialment, químics i enginyers químics, biotecnòlegs, biòlegs, enginyers industrials, electrònics i informàtics per al desenvolupament i operació de tecnologies i processos de recuperació i revalorització de residus i subproductes”. L’àmbit de la investigació ofereix nombroses possibilitats, i per això el 90% dels projectes de CETIM estan vinculats a la sostenibilitat, la bioeconomia i l’economia circular. Entre el 2012 i el 2018, l’ocupació lligada a l’economia circular a la UE va créixer un 5%, fins a assolir uns quatre milions de llocs de treball; ia Espanya es pretenen crear, fins al 2030, “120.000 llocs de treball de qualitat i estables” en àmbits relacionats amb el reciclatge i la reutilització de matèries primeres, residus o aigua, entre d’altres sectors.

 

El segon trimestre del 2020, la suma de les diferents fonts d’energies renovables (hidroelèctrica, biomassa, eòlica i solar) va assolir  una mitjana del 43% del mix energètic  a la Unió Europea, un 6% més que en el mateix període de l’any anterior. Una dada que destaca davant del 24% de quota que aquestes energies arriben al mercat nord-americà o xinès, i del 28% de l’Índia. Segons les darreres dades de l’  Agència Internacional d’Energia Renovable  (IRENA, per les sigles en anglès), el 2019 ja hi havia 11,5 milions de persones treballant en el camp de l’energia renovable a tot el món (un 63 % a Àsia) . Tècnics de projectes en energies renovables, especialistes en operació i manteniment, enginyers de disseny,  project managers o tècnics comercials dels quals 3,8 milions se situen al sector solar fotovoltaic, 2,5 milions al sector de biocombustibles líquids, prop de dos en centrals hidroelèctriques i 1,17 al sector eòlic.

 

Una oferta de treball que ha crescut al llarg dels últims anys, sobretot pel que fa a perfils qualificats i tècnics, i que alhora suposa “una oportunitat per tornar a portar aquest talent que va marxar al seu dia i que tenim fora d’Espanya”, apunta Vivian Arriarán, consultora gerent d’Energia i Enginyeria a  Michael Page : enginyers, enginyers industrials, especialistes en medi ambient (per als estudis d’impacte ambiental), professionals amb experiència en energies renovables i, molt especialment, aquells amb una visió més àmplia, de gestió de projectes, per garantir que siguin rendibles i viables econòmicament.

Els experts en PPAs (contractes de subministrament d’energia a llarg termini) són cada vegada més demandats: “És un perfil que no és gaire habitual, que costa molt de trobar, el rol del qual és una barreja entre financer i legal, que ha de respondre a la negociació i que se situa entre els productors i els consumidors, per garantir aquest subministrament d’energia, amb un preu ja fixat en un temps determinat, que sol ser de diversos anys”, explica. Amb les noves tecnologies, els perfils que es busquin seran també de tipus tecnològic, amb coneixement d’intel·ligència artificial i de gestió i anàlisi de grans bases de dades, perquè tant empreses com usuaris puguin fer un ús més eficient de l’energia que se’n vagi generant.

“El sector privat sap que la descarbonització pot ser cara, però ignorar el canvi climàtic tindrà a la llarga un cost més gran, i per això les organitzacions han d’incorporar perfils amb aquest tipus de capacitat transformativa”, afegeix Alcázar. IE celebra aquesta setmana la primera edició de la  Setmana de la Sostenibilitat , per reflexionar i debatre sobre els Objectius de Desenvolupament Sostenible de Nacions Unides a través d’exposicions, conferències, fòrums i debats  online. “L’escassetat de matèries primeres, i els impostos al consum que sens dubte veuran la llum en els propers anys, provocaran un canvi radical en el model productiu que coneixem”, empenyent cap a un model circular en què també s’afronten, per exemple, aspectes com el malbaratament alimentari, ja que es considera que el 20% dels aliments que es produeixen són rebutjats.

“Espanya és un referent quant a energia renovable al món, així aquest coneixement, aquest saber fer, també es pot aprofitar per portar-lo a altres països on l’energia renovable encara no està tan desenvolupada, o tenen una necessitat important d’aquest tipus de projectes ”, argumenta Arriarán: Llatinoamèrica, Estats Units, Austràlia i, per descomptat, Europa. «Es busquen perfils amb una certa disponibilitat a desplaçar-se, i els coneixements d´idiomes i les habilitats toves són també importants, per dur a terme un projecte en un territori que no és el teu».

El paper de la logística

Segons els darrers informes especialitzats, s’espera que, cap al 2050, al voltant del 70 % de la població mundial visqui i treballi en grans àrees urbanes. Això farà que “s’enfrontin a una sèrie de problemes creixents respecte al disseny i la capacitat d’utilització de les diferents infraestructures de serveis urbans, com són els casos del transport, la logística i la distribució de l’aigua”, il·lustra Marta Serrano, directora del  grau en Transport i Logística de la Universitat Camilo José Cela. “Això, unit a l’auge del comerç electrònic (per l’impacte que els lliuraments generen) ia l’actual dependència dels combustibles fòssils, exigeixen solucions innovadores per aconseguir una harmonia ciutadana sostenible” en què la logística juga un paper clau, possibilitant la seva l’aparició d’una gran varietat d’oportunitats laborals relacionades amb les operacions internacionals i les solucions logístiques.

El 27% de les emissions totals brutes de gasos d’efecte hivernacle correspon al transport, seguit de la indústria (20%) i la generació d’electricitat (18%),  segons dades del 2018 . Per això, i per aconseguir més eficiència i sostenibilitat, Serrano apunta a un enfortiment del transport ferroviari. “De fet, els corredors atlàntic i mediterrani s’emmarquen com una iniciativa europea per organitzar un sistema competitiu de transport de mercaderies. Són elements de planificació que garanteixen la cohesió territorial”.

D’altra banda, el creixement del comerç electrònic ha possibilitat el desenvolupament de sistemes informàtics d’avantguarda, que permeten gestionar diferents proveïdors i minimitzar-ne els riscos, “mantenen les comunicacions en temps real, digitalitzen els fluxos d’informació relacionats amb els enviaments i fins i tot la gestió de les operacions més complicades”, explica Serrano. “La integració de dades procedents de la interconnexió amb Internet de les coses permet també incorporar horaris, dades de trànsit, condicions ambientals, personalització de comandes, el maneig de diferents tipus de mercaderies o especificacions de la càrrega”.

FONT: EL PAÍS

HUELLA ECOLÓGICA – consejos para reducirla

Desde el programa ORIENTA-USO seguimos con la Campaña de sensibilización Medio Ambiental y en esta ocasión hemos elaborado una breve inforgrafía en la que os facilitamos algunos datos y consejos útiles para reducir nuestra huella de carbono con pequeños actos cotidianos que a penas nos llevará esfuerzo realizar.

Te invitamos a practicarlos y te animamos a difundir estos contenidos para que tengan un impacto mayor en la sociedad y en el medio ambiente.

Infografía Medio Ambiente ORIENTA-USO 2021Descarga en pdf (te recomendamos que lo descargues sólo si realmente es útil para tí hacerlo)

5 GESTOS PARA MEJORAR EL MEDIO AMBIENTE

Desde USO ILLES BALEARS y el programa ORIENTA queremos unirnos a la LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO y realizar nuestra pequeña contribución a esta causa que sin duda debería orientar todas las acciones y decisiones de nuestra vida, puesto que el futuro está en juego y cada persona, en la medida de sus posibilidades, debería esforzarse por contribuir responsable y solidariamente a cuidar y preservar el medio ambiente.

 

Esperamos que esta Infografía Medio Ambiente ORIENTA-USO 2021  os ayude a entender cómo contribuir con sencillos gestos a mejorar y cuidar de nuestro MUNDO. Deseamos que os sean de gran utilidad.

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