WEB de IGUALDAD

Consulta las nuevas aportaciones que hemos realizado en la WEB DE RECURSOS DE IGUALDAD del programa ORIENTA-USO.

Hemos incluido numerosos links a organismos y recursos de interés en materia de género e igualdad.

Encontrarás también toda la información necesaria en caso de estar sufriendo violencia de género o en el caso de que conozcas a alguna mujer en dicha situación.

Esperamos que sea de utilidad

Actividades en el CASAL DE LES DONES

Conoce las próximas actividades que organiza el Casal de les Dones (Calle Foners. 38)

¡Participa!

Para saber más sigue este enlace: AQUÍ

El 72% de las mujeres víctimas de acoso en el trabajo no lo ha denunciado

El 72% de las mujeres que han sufrido acoso sexual o por razón de género en su trabajo no ha denunciado los hechos a su empresa y la mayoría de ellas argumentan miedo a represalias, a ser señaladas por sus compañeros o vergüenza.

Una encuesta, realizada a 1.119 mujeres trabajadoras de entre 16 y 64 años que han sido víctimas de acoso sexual o de acoso por razón de sexo, ha puesto de manifiesto que cualquier mujer puede sufrir este tipo de discriminación, aunque la mayoría de los casos se concentran entre los 25 y 44 años.

En cuanto al perfil del acosador, se trata mayoritariamente de varones que pueden ser tanto superiores jerárquicos como compañeros o clientes y pueden pertenecer a cualquier estrato social, nivel ocupacional, edad o categoría profesional.

La mayoría de víctimas no comunican el acoso

La delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, ha recordado que según los datos de la Macroencuesta de Violencia Contra la Mujer 2019 prácticamente una de cada cinco mujeres es acosadas sexualmente o lo han sido en el ámbito laboral.

Pero, a pesar de estas cifras, el 72% de las víctimas no ha puesto el caso en conocimiento de su empresa y, de ellas, el 61,9% no lo ha hecho por temor a represalias.

El 51,6% de las víctimas desconocían si otras mujeres de su trabajo habían sufrido acoso sexual o por razón de sexo, lo que refleja la «invisibilidad» de estas situaciones y experiencias.

Además, la realidad demuestra que es muy difícil aportar pruebas de una conducta que frecuentemente sucede sin testigos, y ello desanima a muchas víctimas a emprender las acciones legales oportunas, ha lamentado.

Entre las encuestadas, el 80,4% se ha sentido discriminadas en el trabajo y las principales causas de esa discriminación son: dirigirse a la mujer de forma ofensiva (61,1%), asignación de tareas, competencias o responsabilidades por debajo de su categoría profesional (32,4%), ser relegada en la promoción profesional (25,7%), problemas para acceder o continuar en el trabajo (22,2%), y ser relegada en la formación (15,4%).

Entre las encuestadas, el 80,4% se ha sentido discriminadas de alguna forma en el trabajo.

En cuanto a las conductas constitutivas de acoso sexual, los porcentajes más elevados corresponden a chistes de carácter sexista (83,1%), piropos y comentarios sexuales (74,8%), gestos o miradas insinuantes (73,3%), contacto físico (67%) y peticiones e invitaciones de naturaleza sexual (30,9%).

Las mujeres indican que estas acciones han sido realizadas principalmente por superiores jerárquicos (47,4%), por personas de la misma categoría laboral (32,4 %) y por otras personas entre las que se señalan familiares y amistades del jefe (1,8 %) y clientes (1,5 %).

Los efectos del acoso laboral

Blasco ha advertido de que el acoso sexual y el acoso por razón de sexo tienen efectos importantes sobre la salud de la víctima que, en muchas ocasiones, se han visto obligadas a cambiar de ciudad, de entorno social o de sector laboral para poder seguir adelante.

Entre los efectos sobre la salud más comunes se encuentran alteraciones psicológicas como la ansiedad, depresión, estados de nerviosismo, o trastornos del sueño, dolores de cabeza y problemas gastrointestinales.

Todas estas consecuencias pueden acabar repercutiendo en el deterioro de la calidad de vida de la persona acosada, tanto en el ámbito laboral como en su vida privada y, sin embargo, de las mujeres encuestadas el 87,8% no solicitó ningún tipo de baja a pesar de que la permanencia en el trabajo podía tener efectos negativos sobre su salud.

 

FUENTE: PUBLICO.ES

Brecha digital de género

Cuando hablamos de brecha digital nos referimos a la desigualdad que existe entre personas, empresas o determinadas zonas geográficas en cuanto al acceso a las TIC (tecnologías de la información y la comunicación). Sin este acceso, una parte de la población carece de las llamadas “habilidades digitales”, tan necesarias en la actualidad.

Si especificamos más concretamente el concepto de “brecha digital” y nos detenemos a analizar estas diferencias comparando las oportunidades de hombres y mujeres nos topamos con la brecha digital de género. Este concepto se refiere claramente a la inferioridad que tiene la mujer con respecto al hombre en el acceso a este tipo de información, educación y al conocimiento de las TIC. ¿Te lo habías planteado alguna vez?

Según la UNESCO, factores como la zona geográfica, los recursos económicos, el sexo, la edad, la educación o la lengua son determinantes, y se convierten en aspectos que influyen directamente en la brecha digital de género.

Tipologías: primera, segunda y tercera brecha digital de género.

La brecha digital de género se podría dividir en tres tipologías distintas. Te las enumeramos…

Primera brecha digital de género

La primera brecha digital de género comenzó en la década de 1990, cuando las TIC empezaban a ganar terreno en la vida cotidiana y los aspectos económicos y educativos, sociales repercutían directamente en la dificultad de acceso a las TIC de las mujeres.

Segunda brecha digital de género

Desde principios de siglo y con la llegada de internet, la segunda brecha digital de género aparece como un impedimento para que las mujeres puedan recibir la formación adecuada para conseguir las habilidades digitales que requiere el día a día en la actualidad, como navegar por internet o realizar compras online. Según las estadísticas, la igualdad en el acceso a las TIC de hombres y mujeres se está alcanzando en las franjas de edad de entre 16 y 24 años, pero con la edad la brecha se hace cada vez mayor.

Tercera brecha digital de género

Muchos estudios indican que hoy estamos ante la tercera brecha digital de género, muy potenciada por los roles de género y los estereotipos de la sociedad patriarcal. Esta tipología se centra, concretamente, en las diferencias entre trabajadores y trabajadoras en los sectores de las TIC y las tecnologías: en la actualidad, solo un 13% del personal profesional de estos sectores son mujeres. ¿Te dice algo, esta cifra?

5 propuestas para superar la brecha digital de género

¿Qué se puede hacer para acabar con la brecha digital de género? Esta es la pregunta que nos hemos hecho, así que queremos lanzar una serie de propuestas que consideramos imprescindibles para que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades en cuanto al acceso y formación en las TIC:

  1. Eliminar de raíz los roles de género y los estereotipos que provocan que, desde bien pequeñas, las niñas pierdan interés en asuntos relacionados con la tecnología por ser “varoniles”.
  2. Realizar acciones concretas por parte de los gobiernos para que las TIC, internet y las nuevas tecnologías lleguen a los máximos hogares del mundo posibles.
  3. Potenciar la alfabetización digital en aquellos lugares en los que las mujeres están alejadas de las TIC.
  4. Crear una conciencia social y colaborativa, empezando por realizar donaciones de equipos, quizás obsoletos en países desarrollados pero muy necesarios en países en vías de desarrollo.
  5. Visibilizar el papel de la mujer en las TIC y en cargos públicos y altos cargos.

 

FUENTE: OXFAM INTERMÓN

 

Campaña de Sensibilización en IGUALDAD

La BRECHA SALARIAL no significa que las empresas paguen salarios base diferentes a sus trabajadores/as en función del sexo, sino que los trabajos con iguales responsabilidades no son retribuidos de la misma forma.

Así, la brecha se genera premiando unas categorías u ocupaciones por encima de otras a través de complementos salariales y horas extra que sí discriminan por sexo. En esto influye además que las mujeres suelen realizar trabajos remunerados durante menos horas que los hombres, ya que siguen teniendo más responsabilidades familiares y domésticas. Además, las profesiones tradicionalmente masculinizadas están mejor pagadas que las que tradicionalmente han desarrollado las mujeres… una limpiadora cobra menos que un mozo de almacén por ejemplo, siendo ambas profesiones equiparables en categoría, no lo son en remuneración por cuestión de género. Este es un mensaje del Servicio de Orientación Laboral ORIENTA-USO IB en el marco del proyecto ORIENTA, financiado a través de la participación del SOIB y la cofinanciación del FSE, Itinerarios Integrales de Inserción. Campaña de sensibilización en Igualdad de Oportunidades. Difúndelo.

 

 

 

 

Nuevo Convenio con Asociación SOS Mamás

ORIENTA y SOS MAMÁS. Nuevo convenio de COLABORACIÓN.

El programa ORIENTA-USO Ib, ha firmado un nuevo convenio de colaboración con la asociación sin ánimo de lucro SOS MAMÁS.

Esta asociación, que nació de una iniciativa particular, se ha convertido en un nutrido grupo de personas, voluntarias/os, etc. que tratan de ayudarse mutuamente, ofreciendo a los/as demás cosas que ya no necesitan, ayudándo a las familias más vulnerables con la cesta básica de alimentos, con material y recursos infantiles de primera necesitad, etc.

Esperamos poder colaborar en la labor solidaria que realizan y deseamos que muchos de nuestros/as participantes que lo necesiten, se puedan beneficiar de los recursos que la asociación pone a su disponsición con este convenio. Gracias SOS Mamás por la confianza depositada en ORIENTA-USO IB.

 

Las mujeres payesas con un sueldo solo representan el 23 % del total de agricultores/as

La actividad agrícola o ganadera no se concibe sin la figura de la mujer. Pese a ello, son pocas las féminas que reciben una remuneración salarial o que tienen una figura legal reconocida.

Así lo demuestran los datos de afiliación a la Seguridad Social donde solo el 23 % de las personas registradas en el sector de la agricultura y ganadería en Balears son mujeres. O lo que es lo mismo, hay más de cuatro hombres por cada mujer trabajadora en el sector primario.

Las cifras son todavía peores si se compara el tiempo dedicado al trabajo remunerado en el campo, donde las diferencias por sexo son más notables. Mientras 1.201 hombres trabajan a tiempo completo, solo están registradas 187 mujeres. Lo que demuestra que mayoritariamente las mujeres ‘ayudan’ en las explotaciones agrícolas sin cobrar por ello.

Poner en valor el trabajo de estas mujeres y conocer la realidad del sector primario insular es el objetivo del plan de igualdad que ha lanzado la Conselleria d’Agricultura i Pesca y que ayer presentó la primera diagnosis de las mujeres en el campo y el mar. «En el sector primario la mujer continúa estando invisibilizada y su trabajo no es reconocido pese a que ha estado presente desde siempre», apuntó la consellera Mae de la Concha durante la presentación del estudio que han realizado los Serveis de Millora Agrària i Pesquera (Semilla) dirigidos por GeorGina Brunet.

Las cifras son mejores si se analiza la titularidad de las explotaciones agrarias en las islas. En Mallorca hay 3.604 mujeres que dirigen una finca agrícola o ganadera. En datos porcentuales para el conjunto de Balears, significa que solo el 33 % de las personas titulares de explotaciones son mujeres. Pese al bajo porcentaje, la directora del Institut Balear de la Dona, Maria Duran, recuerda que este 33 % es superior a la media española que se sitúa únicamente en un 25 %. «Estos datos nos hacen tocar de pies en el suelo», recordó Duran. La realidad en el sector pesquero es todavía más desigual, con un 2 % de mujeres como tripulación de embarcaciones pesqueras. Solo en las industrias agroalimentarias es donde encontramos una realidad más igualitaria.

«El problema de la presencia de la mujer en el sector, más allá de cuestiones históricas, es la falta de reconocimiento económico y social de su trabajo», señaló Georgina Brunet, quien recordó la importancia de conseguir que en los registros consten como trabajadoras así como «implementar políticas de corresponsabilidad en todos los trabajos».

De momento, la Conselleria ha editado un calendario con una serie de objetivos para cada mes, donde destaca la necesidad de visibilizar un trabajo que, durante generaciones, se ha realizado sin reconocimiento expreso.

Vanrell, Brunet, De la Concha y Duran, durante la presentación.

«Dirigir la finca es un reto personal, ¿por qué debía delegarlo en un hombre?»

Miquela Vanrell (Alcúdia, 1979) es un claro ejemplo de que la actividad agraria no entiende de sexos. Hace seis años esta ingeniera informática heredó una explotación agraria en Alcúdia y decidió cambiar de tercio y apostar por la agricultura. Hoy produce legumbres de cultivo ecológico, todo un reto en Balears. «Cuando empecé fue un reto personal, por qué debía delegar el trabajo de la explotación en un hombre como me decían algunos?», recuerda. Vanrell tiene claro que si la tarea de los agricultores ya está menos valorada, el papel de la mujer es todavía más invisible.

 

FUENTE: ULTIMA HORA

AUTORA: Francesca Marí

DOSSIER DE IGUALDAD

Consulta en nuestro Dossier de Igualdad recursos de interés para mujeres, información sobre protocolos de actuación contra la violencia de género y un glosario de términos que todas/os deberíamos conocer en materia de Igualdad.

Para verlo pincha aquí:

DOSSIER IGUALDAD ORIENTA – USO ILLES BALEARS 2021

 

Una educación en igualdad, primordial para eliminar la brecha de género en las carreras tecnológicas y científicas

FUTURO PROFESIONAL: La falta de referentes femeninas y los estereotipos todavía influyen en la elección de las carreras profesionales de las mujeres.

Investigación Fundación Caja Rural EUROCAJA RURAL 03/11/2020

El alumnado femenino representa altos porcentajes en ciencias sociales y de salud.

A pesar de las buenas oportunidades de empleo que ofrece el sector STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), la presencia de mujeres en las aulas de estas formaciones es escasa. Más de la mitad del alumnado universitario en España, un 55%, es femenino, sin embargo, la brecha de género en las citadas disciplinas es abismal.

Los últimos datos del Ministerio de Universidades indican que, en estudios como Ingeniería Arquitectura, la mujer ocupa tan solo un cuarto del total de estudiantes. Lo mismo pasa con la Informática, donde la presencia femenina es del 12,9%.

Es cierto que hoy en día las mujeres no encuentran ningún impedimento para estudiar una ingeniería o un máster en ciberseguridad, lo que pasa es que no lo quieren estudiar. Y la pregunta es: ¿por qué hay una falta de interés hacia estas carreras por parte de las mujeres?

Lo que está claro es que no se trata de una mera casualidad o de una falta de demanda por parte de las empresas. Estos datos son, más bien, el resultado de los estereotipos y la educación cultural que venimos adoptando desde hace años en nuestra sociedad.

La periodista y humorista catalana, Ana Polo, muy reivindicadora en temas de feminismo, cuenta que, desde bien pequeñas, a las mujeres se las encamina a jugar con todo aquello relacionado con los cuidados, como las muñecas o las cocinitas. En cambio, a los hombres, se les ha invitado siempre a jugar con camiones de construcción, robots, e incluso empiezan a tener su propia caja de herramientas. En definitiva, todo lo que sea para “construir crear”.

“Aunque pueda parecer una tontería, este tipo de educación es la que hace que crezcamos con la idea de que la tecnología y la ciencia de investigación es un trabajo para hombres”, señala Polo.

De hecho, los datos revelan que las mujeres representan una abrumadora mayoría en las ramas de Ciencias de la Salud (70,3%), Artes Humanidades (63,6%), y Ciencias Jurídicas Sociales (59,8%).

JT- LAS MUÑECAS BRATZ, DE BANDAI, COMPITEN AHORA CON LAS MUÑECAS BARBIE.

Las niñas han crecido siempre con juguetes asociados al cuidado.

Romper estereotipos y buscar referentes

No tenemos las herramientas para afirmar a ciencia exacta cuáles son las causas de esta brecha de género en los estudios STEM. Sin embargo, Ana Polo afirma que es indispensable una educación en valores de igualdad que invite a todas las niñas “a ser lo que quieran ser”.

“Y no solo falta una educación. También tenemos una carencia de referentes que hace que muchas mujeres no se planteen estas profesiones”, cuenta la periodista. Las personas tendemos a reproducir eso que vemos de manera simbólica, por eso es tan importante tener a mujeres en todos los sectores.

La responsable de Igualdad en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación de Barcelona (UPC), Paz Morillo, dice que no sabe si esta brecha cambiará en 50 años, pero que al menos le demos una oportunidad. Morillo asegura que es importante intervenir en los colegios, sobre todo en Primaria, para que las niñas tengan tiempo para decidir. “Cuando van a Bachillerato ya es tarde para hacerles cambiar de mentalidad” cuenta la responsable de Igualdad.

El miedo al fracaso de las mujeres

Paz Morillo también es profesora de matemáticas, y reivindica la falta de referentes de mujeres mediocres. “Cuando algunas chicas vienen a dar charlas, suelen ser extremadamente brillantes. Pero eso no es lo normal”, afirma la instructora.

En este sentido, Morillo cuenta que en clase nota una cierta diferencia en la conducta de sus alumnos. “Las chicas tienen más miedo fallar o a quedar mal que los chicos, que no tienen sentido del ridículo ni miedo al fracaso. Por eso reivindico mucho el referente de la alumna mediocre”, cuenta la profesora de matemáticas, que asegura que quiere tener a chicas que le saquen un 2 en el primer examen de Telecos, igual que los chicos.

Por su parte, Ana Polo asegura que esta conducta viene dada porque a las mujeres las han educado para que sean perfectas, y por eso, el hecho de fracasar “es mucho más grave” que para un hombre. La periodista dice que, al haber menos oportunidades para las mujeres, las estudiantes no se permiten fallar, porque “un solo error ya significa que no valemos, que no tenemos las aptitudes necesarias”.

Esta presión, tanto social como personal, hace que las mujeres gasten más energía en competir. “Si toda esta carga mental la invirtiéramos en crecer, expandir nuestros límites y ser creativas, seríamos imparables”, afirma Polo.

nina que gana premio

Deberían haber referentes femeninos en todos los sectores.

Mucho trabajo por hacer

El director del Área de Ciencias de la Computación y Tecnología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Juan José Nombela, lamenta que solo el 2% de los empleos femeninos sean tecnológicos. El profesional en el mundo digital asegura que es muy posible que algunos puestos que están ocupados por hombres que “no son tan capaces”, podrían estar perfectamente ocupados por mujeres preparadas en estas áreas.

Asimismo, Nombela manifiesta que también faltan políticas públicas que ayuden a frenar esta brecha de género, y que se potencie así la formación tecnológica en las escuelas para hacer más eco de estas salidas profesionales.

Los tres entrevistados aseguran que vamos por “buen camino”, pero que todavía hay mucho trabajo por hacer. Veremos dentro de 10 años si este porcentaje de mujeres en carreras STEM crece, y podamos disfrutar de más matemáticas, ingenieras, arquitectas o científicas.

HAZ QUE SEA UNA REALIDAD – IGUALDAD ORIENTA-USO

Desde el programa ORIENTA-USO, queremos unirnos a la lucha por la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES entre hombres y mujeres para lo que a lo largo del año, publicaremos diferentes materiales de contenidos informativo, formativo, de sensibilización y/o reivindicación en material de Igualdad y Género.

¡¡Esperamos que sean de gran utilidad!!

DESCARGA EL MATERIAL AQUÍ: ORIENTA promoviendo Igualdad de Oportunidades USO infografía