Las mujeres son mayoría en la carrera judicial, pero las instancias superiores se quedan lejos de la paridad

En 15 de 17 Comunidades Autónomas hay mas juezas, aunque en el Supremo solo representan un 18,8% de los magistrados

La presencia de mujeres en la carrera judicial en España continúa al alza, pero la paridad está aún lejos de lograrse en instancias superiores como el Tribunal Supremo o los Tribunales Superiores de Justicia. Esa es la principal conclusión que se extrae del Informe sobre la estructura de la carrera judicial que ha publicado el Consejo General del Poder Judicial este viernes, donde se detalla la edad y el género de los 5.419 jueces que actualmente prestan servicio. La tendencia es clara: las mujeres ya son mayoría en 15 de las 17 Comunidades Autónomas, seis más que hace cinco años y el Tribunal Supremo cuenta por primera vez con una Sala (la Cuarta, de lo Social) con composición paritaria. Aunque este órgano es precisamente el peor ejemplo de paridad y demuestra el techo de cristal de muchas juezas en España: solo 15 de sus 79 magistrados (un 18,8%) son mujeres.

A 1 de enero de este año, fecha de elaboración del informe, sólo en Aragón, con un 48,7%, y en Murcia, con un 45,5%, el número de mujeres entre los jueces no ha alcanzado el 50% del total, aunque también en esos territorios, muy próximos a ese porcentaje, la tendencia se mantiene al alza. En el otro extremo de la balanza está el País Vasco, que con un 61,6% de mujeres encadena seis años consecutivos con más de un 60% de juezas en su territorio. Le siguen Madrid (58%), Galicia (57,9%) y la Comunidad Valenciana (57,1%).

Pero esta mayor presencia femenina se ve claramente mermada según se asciende en el escalafón. En los órganos unipersonales, es decir, los juzgados de lo penal, menores, primera instancia, instrucción y violencia sobre la mujer (todos excepto los tribunales mercantiles y de lo contencioso administrativo) el número de mujeres es superior al de los hombres. Sin embargo, en los órganos centrales, tribunales superiores de justicia y audiencias provinciales, los varones son mayoría. Y en algunos casos, de manera aplastante.

En el Tribunal Supremo la cifra es del 18,8% y en los Tribunal Superiores de Justicia de las Comunidades, solo un 37,4% son mujeres. La cifra es baja también en los Juzgados Centrales de Instrucción (16,7%) y de lo Contencioso Administrativo (27,3%), dependientes de la Audiencia Nacional, aunque este órgano es la alta instancia más cerca de la paridad, con un 44,4% de juezas.

Estas diferencias se explican también a través de la edad. Para acceder a cualquier órgano superior es necesario haber acumulado bastante experiencia como juez. Esto significa que los órganos centrales (Tribunal Supremo y Audiencia Nacional) son los tribunales donde se encuentran los jueces de mayor edad (61,9 años de media) y los que más años llevan en el ejercicio de la función jurisdiccional (31 años de media). Si se observa la distribución por edades, las mujeres son mayoría en el rango que va de los 20 a los 50 años, pero minoría entre los de mayor edad. Entre 50 y los 60 ya hay un 51% de hombres frente a mujeres, una diferencia que va creciendo: entre los 61 y los 70 años, apenas hay un 26,9% de juezas, y entre los de 71 o más, solo un 6,5%.

Sin embargo, al menos desde 2004, entre los jueces de nuevo ingreso en la carrera judicial las mujeres vienen superando en número a los hombres. De hecho, la última promoción de jueces que ingresaron en la Carrera Judicial por el turno libre está integrada por 86 mujeres y 42 varones, lo que supone que las juezas representan el 67,2% del total.

Fuente original: EL PAÍS.

 

¿Cuáles son nuestros derechos en la huelga del 8M?

A.L. | Palma | 05/03/2019

FUENTE: https://www.ultimahora.es/noticias/nacional/2019/03/05/1062605/cuales-son-nuestros-derechos-huelga-del.html

Participantes en la concentración convocada por movimientos feministas en 2018.

Participantes en la concentración convocada por movimientos feministas en 2018

Con la convocatoria de huelga del 8 de marzo, Día internacional de la Mujer, el Moviment Feminista de Mallorca nos recuerda cuáles son nuestros derechos ante esta jornada de paro.

  • ¿Tengo que avisar como trabajador/a previamente si voy a hacer huelga?

No hay obligación de hacerlo.

  • ¿Si hago huelga me pueden despedir?

No, el derecho de huelga es un derecho fundamental. Si te despiden pueden denunciar y tendrías que readmitirte.

  • Si hago huelga, ¿la empresa me puede sustituir?

No. Tampoco puede subcontratar a nadie en tu lugar ni puede pedir a tus compañeros hacer horas extras. Si la empresa lo hace, se le puede denunciar por vulneración del derecho a huelga.

  • ¿Puedo participar en un piquete informativo?

Sí, informar de los motivo de la huelga es legal.

  • ¿Quién tiene que hacer servicios mínimos?

Afectan sólo a los servicios públicos y a los servicios imprescindibles para la comunidad. En la huelga feminista del 8M, el movimiento recomienda que los servicios mínimos los realicen hombres.

  • Si se vulnera mi derecho a huelga, ¿qué puedo hacer?

Debes ponerte en contacto con los sindicatos convocantes. Puedes denunciar el caso en Inspección de Trabajo o en los juzgados.

  • ¿Cómo puedo participar si no tengo un contrato laboral regularizado?

Puedes hacer huelga de consumo, puedes compartir la información y puedes participar en todas las actividades que se harán durante la jornada del 8 de marzo.

Esade advierte de que crecen las barreras para romper el techo de cristal

El 46% de las directivas opina que aumentan sus problemas para conciliar, la brecha salarial y la falta de reconocimiento de su trabajo, según el estudio Esade Gender Monitor

Las barreras que impiden que la mujer alcance puestos directivos en las empresas españolas, lejos de disminuir como podría pensarse a la vista del auge social de la igualdad, aumentan. Al menos así lo afirman la mayoría de las ejecutivas consultadas por Esade Business School para elaborar su tercer ‘Gender Monitor’. El 46% de las encuestadas considera que las dificultades para conciliar crecen (frente al 27% del año pasado), las que perciben la brecha salarial también (del 33% de 2017 al 41% de 2018) y, además, existe una falta creciente de reconocimiento de sus tareas por parte de las empresas (sube del 26% al 34%). La dificultad para conciliar la vida profesional y la personal y la escasa identificación de las mujeres con los valores de la organización para la que trabajan son los principales obstáculos para el ascenso de las féminas a la alta dirección.